En septiembre nos aventuramos en un viaje distinto, directamente relacionado con la escritura pero sin serlo: la creación de un blog personal para cada participante de los tres grupos presenciales, de modo de que cada uno tenga a partir de ahora cierta “independencia editorial” para dar a conocer sus textos. La experiencia fue increíble. Una veintena de planetas flamantes se sumaron a la -para algunos, hasta ese momento- misteriosa blogósfera, y comenzó una interacción interesante, visitas cruzadas, tips compartidos y recursos descubiertos.
Lo más gratificante fue comprobar que aun la gente mayor de sesenta años es capaz de entendérselas con estas nuevas herramientas si se les explica adecuadamente qué pasos dar (¡y eso a pesar de protestas infinitas o declaraciones de incompetencia que resultaron falsas al final del proceso!). Ahora todos estos participantes del taller autogestionan sus publicaciones en línea y tienen la posibilidad de compartir lo que escriben más allá del ámbito privado de nuestros grupos.
Esta aventura cibernética estuvo acompañada de orientación para promover el blog una vez creado utilizando alta en buscadores, redes sociales e intercambio en foros: existir en la gigantesca telaraña de internet. Los invitamos a darse una vuelta por estos espacios personales de escritura, que comenzaron en torno a dos consignas colectivas: mini ficciones con la temática de los cuentos de hadas (serie Sapos y princesas) y relatos breves de viajes pasados (serie On the road). Los blogs están listados como directorio en una sección fija de esta bitácora para que puedan visitarse.
Nuestros escritores tutelares, espíritus habitantes de otros tiempos, sin duda se hubieran sorprendido con estas nuevas herramientas que hasta a los nómadas digitales nos siguen pareciendo de otro planeta. Hoy, para quien escribe, saber moverse en internet, hallar información y tejer redes, pero sobre todo dar a conocer lo que se hace (sin depender de editoriales inaccesibles ni gastos de autopublicación) es cada vez más necesario: se va convirtiendo en parte importante del formato material de la creación literaria. Tan indispensable como antes lo fueron el papel, la pluma, la tinta misma. Aunque el alma de lo que se escribe, claro, no venga incluida en el paquete.

6 respuestas hasta el momento ↓
Eli // Octubre 22, 2009 a 8:34 pm |
IUPIIIII!!!! Ya estamos en la Bitácora!!!
A leer se ha dicho.
Gracias Gabriela!!!
Lorena // Octubre 22, 2009 a 8:56 pm |
Eli!!!!! Siempre la primera!!! No vale!!!!
jajajajaj
Buenísimo.
Stella Maris // Octubre 23, 2009 a 11:08 pm |
Gracias Gabriela al final quedé atrapada, fue una experiencia buenísima y ahora la recomiendo jajaja
Superabrazo
Astrid // Octubre 24, 2009 a 7:37 pm |
Tá buenísimo publicar/lanzar en cohete espacial al ciberespacio nuestras palabras enganchadas de sentido propio!!!
Claudia // Octubre 26, 2009 a 12:13 pm |
Esto del blog es fantástico , una herramienta estupenda para publicar nuestros tesoros , que ademas nos permite leer tantas cosas buenas que navegan por alli ..
un beso a todos ¡¡
Myriam Goluboff Scheps // Noviembre 28, 2009 a 10:31 pm |
Hola -Gabriela, el otro día vi unas imágenes en video de gente de más de ochenta saltando a la pértiga, corriendo ocho kilómetros y más cosas por el estilo. Me parece que eso de que hasta la gente de más de sesenta, es un prejuicio muy grande, ya que a cualquier edad se puede con la informática y lo que uno quiera de verdad. La edad no es límite para nada, ni en los niños, ni en los mayores; lo que importa es lo de las conexiones neuronales y la salud. Es cierto que con la edad eso es más fragil, pero si todavía no falló se puede hacer lo que se quiera. Por ejemplo, el arq. Niemeyer de Brasil, con más de cien años, ha venido a España para ver una obra que donó por el premio que le dieron Príncipe de Asturias y no hace demasiado creo que volvió a casarse. Así que, ¡ánimo! y no se asusten por lo que no daña.
Un beso
Myriam